¿Te mareas más en verano? No siempre es solo por el calor

En pleno agosto es relativamente frecuente escuchar en la farmacia: “Con este calor me noto más flojo”, “cuando me levanto me mareo” o “parece que me baja la tensión”.

Y aunque las altas temperaturas pueden estar detrás de estos síntomas, no deberíamos asumir automáticamente que cualquier mareo en verano se debe al calor.

¿Qué ocurre cuando hace mucho calor?

Cuando aumenta la temperatura, nuestro organismo pone en marcha distintos mecanismos para intentar disipar calor.

Uno de ellos es la vasodilatación: los vasos sanguíneos se dilatan para favorecer la pérdida de calor a través de la piel.

Además, sudamos más y, si no reponemos adecuadamente los líquidos que perdemos, puede disminuir nuestro volumen circulante.

La combinación puede favorecer una bajada de la presión arterial y hacer que algunas personas experimenten:

  • Sensación de debilidad.
  • Mareo.
  • Visión borrosa al levantarse.
  • Cansancio.
  • Incluso sensación de desmayo.

Ese mareo al levantarte tiene un nombre

Cuando pasamos rápidamente de estar tumbados o sentados a ponernos de pie, la gravedad hace que parte de la sangre se desplace hacia las piernas.

Nuestro organismo normalmente compensa este cambio rápidamente.

Cuando esa compensación no es suficiente y se produce una caída significativa de la presión arterial hablamos de hipotensión ortostática.

El calor, la deshidratación y determinados medicamentos pueden favorecerla.

Por eso, si te ocurre con frecuencia, no deberías limitarte a pensar que “tienes la tensión baja”.

Cuidado si tomas medicación

Este punto es especialmente importante durante los meses de calor.

Algunos tratamientos, incluidos determinados antihipertensivos y diuréticos, pueden influir sobre la presión arterial o el equilibrio de líquidos.

Esto no significa que debas modificar o suspender tu medicación por tu cuenta.

Si empiezas a experimentar mareos recurrentes coincidiendo con las altas temperaturas, consulta con tu médico o farmacéutico para valorar tu situación.

¿Beber agua es suficiente?

Mantener una hidratación adecuada es fundamental, pero nuestras necesidades no son exactamente iguales todos los días.

La temperatura, la actividad física, la edad, el estado de salud y cuánto sudamos influyen en la cantidad de líquido que necesitamos.

Además, cuando existe una pérdida importante de agua a través del sudor, también perdemos electrolitos.

Esto no significa que todo el mundo necesite bebidas isotónicas durante el verano. En una persona sana con una alimentación equilibrada, agua y alimentación suelen ser suficientes en situaciones habituales.

Cinco cosas que puedes hacer

💧 No esperes a tener mucha sed. Especialmente si eres una persona mayor, ya que la sensación de sed puede estar disminuida.

🌡️ Evita las horas de máximo calor para realizar actividad física intensa.

🛏️ Levántate progresivamente. Si tiendes a marearte, pasa primero de tumbado a sentado y después ponte de pie.

🍉 Mantén una alimentación adecuada. El verano no debería convertirse en semanas de comer poco y beber únicamente café, refrescos o alcohol.

💊 Revisa tu medicación con un profesional sanitario si los episodios son frecuentes.

¿Cuándo deja de ser “un mareo por el calor”?

Un mareo aislado puede tener multitud de explicaciones, pero hay situaciones que requieren valoración médica.

Si se acompaña de pérdida de conocimiento, dolor en el pecho, dificultad respiratoria, alteraciones neurológicas, palpitaciones importantes o aparece de manera repetida, conviene consultar.

También debemos prestar especial atención a personas mayores y pacientes con determinadas patologías.

El calor modifica nuestra fisiología y puede hacer que situaciones que durante el resto del año pasan desapercibidas se manifiesten con mayor facilidad.

En Farmacia Merinero podemos ayudarte a revisar tu medicación, controlar tu tensión arterial y resolver tus dudas sobre hidratación y cuidado durante los meses de calor.