Medicamentos Genéricos vs. Medicamentos de Marca: ¿Qué diferencias hay?

En Farmacia Merinero creemos que una de las mejores formas de cuidar tu salud es a través del conocimiento. Por eso, hoy resolvemos una duda que muchos pacientes nos hacen a diario:

“¿Es igual de efectivo un medicamento genérico que uno de marca?”

La respuesta es , pero con algunos matices que merece la pena conocer. A continuación, te explicamos las diferencias más importantes de manera sencilla, pero con todo el rigor científico.

¿Qué es un medicamento de marca?

Un medicamento de marca es aquel que fue desarrollado por primera vez por un laboratorio farmacéutico. Este laboratorio invierte millones de euros y años de trabajo en:

  • Investigación y desarrollo del principio activo

  • Ensayos clínicos para comprobar su eficacia y seguridad

  • Solicitud de patente

  • Comercialización bajo un nombre registrado (como Aspirina®, Nolotil®, Augmentine®, etc.)

La patente le da exclusividad al laboratorio para vender ese medicamento durante un periodo determinado (habitualmente entre 10 y 20 años). Durante ese tiempo, ninguna otra empresa puede producirlo legalmente.

¿Y qué pasa cuando la patente expira?

Cuando finaliza la patente, otros laboratorios pueden fabricar el mismo medicamento, siempre que cumplan ciertos requisitos sanitarios. Así nacen los medicamentos genéricos.

¿Qué es un medicamento genérico?

Un medicamento genérico (también conocido como EFG: Equivalente Farmacéutico Genérico) es aquel que:

  • Contiene el mismo principio activo

  • Tiene la misma dosis y forma farmacéutica

  • Se administra por la misma vía

  • Tiene la misma indicación terapéutica

Es decir: actúa igual en tu cuerpo que el medicamento original.

Lo único que cambia es el nombre comercial (por ejemplo: «ibuprofeno cinfa 600 mg comprimidos EFG») y, a veces, los excipientes (componentes inactivos que pueden influir en el sabor, color o forma del medicamento, pero no en su acción).

 ¿Son igual de eficaces?

Sí, es un hecho demostrado científicamente.

Los medicamentos genéricos deben demostrar bioequivalencia, lo cual significa que:

Su absorción en sangre es igual (o casi igual) al medicamento de referencia, dentro de un margen aceptado por las autoridades sanitarias (normalmente entre el 80% y el 125%).

Esta variación es mínima y clínicamente irrelevante. De hecho, es el mismo tipo de variación que puede haber entre diferentes lotes del medicamento de marca.

Además, todos los medicamentos genéricos están regulados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), lo que garantiza su calidad, seguridad y eficacia.

¿Por qué son más baratos?

El precio más bajo de los genéricos no tiene que ver con su calidad, sino con los costes de desarrollo:

  • No hay inversión en investigación

  • No se paga por patentes

  • Hay menor gasto en marketing y publicidad

Por tanto, el laboratorio puede ofrecerlos a un precio más accesible, lo que beneficia tanto al paciente como al sistema de salud pública.

¿Cuándo conviene elegir uno u otro?

En la mayoría de los casos, puedes usar indistintamente un medicamento de marca o su genérico. Sin embargo, hay excepciones donde el farmacéutico o el médico pueden considerar importante mantener siempre el mismo producto:

  • Pacientes con epilepsia, trastornos psiquiátricos o medicamentos de margen terapéutico estrecho

  • Casos de alergia a excipientes específicos

  • Personas muy sensibles a cambios en el aspecto o formato del medicamento (como ancianos o niños)

En Farmacia Merinero, siempre valoramos cada caso de forma individual. Si tienes dudas o inquietudes, estamos aquí para ayudarte a tomar la mejor decisión.

Encuéntranos en Paseo de la Castellana 71, Madrid.