Alergias en primavera: por qué este año te afectan más y qué puedes hacer

Estornudas, te pican los ojos, tienes la nariz taponada y llevas semanas sintiéndote a medio gas. Bienvenido/a a la temporada de pólenes. Cada primavera es lo mismo, pero muchas personas notan que con los años sus síntomas van a peor, o que empiezan a tener alergia cuando nunca la habían tenido. No es casualidad, y tiene explicación. Te contamos qué está pasando y qué opciones tienes realmente para manejarlo mejor.

 

¿Por qué hay más alergia cada año?

La contaminación atmosférica y los cambios en los patrones climáticos están alargando las temporadas de polinización y haciendo que los pólenes sean más agresivos. El polen de plantas como la gramínea, el olivo o el plátano de sombra se combina con partículas contaminantes que lo hacen más irritante para las mucosas.

A esto se suma el llamado efecto sensibilización acumulativa: el sistema inmune, con los años, puede volverse más reactivo frente a alérgenos a los que antes toleraba. Por eso hay personas que llegan a los 30 o 40 años y de repente desarrollan alergia por primera vez. No es raro, es biología.

 

Los síntomas que más se confunden

El problema de la alergia primaveral es que sus síntomas se solapan con los de un catarro, el cansancio crónico o incluso la ansiedad. Algunos de los más habituales:

  • Estornudos repetidos, especialmente por la mañana o al salir al exterior.
  • Picor en ojos, nariz, garganta o paladar.
  • Congestión nasal persistente sin fiebre.
  • Ojos llorosos y enrojecidos.
  • Cansancio o sensación de «cabeza llena» durante semanas.
  • En casos más intensos: tos seca nocturna o ligera dificultad para respirar.

Si llevas más de dos semanas con estos síntomas coincidiendo con días de mucho viento o alta concentración polínica, lo más probable es que sea alergia.

 

Lo que puedes hacer desde ya

Antihistamínicos: no todos son iguales Los de primera generación (los más antiguos) producen somnolencia. Los de segunda generación, como la cetirizina, loratadina o bilastina, son mucho mejor tolerados y permiten hacer vida normal. En farmacia podemos ayudarte a elegir el más adecuado según tus síntomas y rutina.

Lavados nasales con suero salino Infravalorados y muy eficaces. Limpian el moco, eliminan físicamente el polen de la mucosa y reducen la inflamación sin ningún efecto secundario. Ideales para niños y embarazadas. Úsalos varias veces al día en temporada alta.

Colirios antihistamínicos Si el picor y el lagrimeo ocular son tu principal problema, un colirio específico para alergia actúa mucho más rápido y de forma más localizada que el antihistamínico oral solo.

Corticoides nasales Son el tratamiento más eficaz para la rinitis alérgica moderada-grave. Muchas personas los evitan por el término «corticoide», pero aplicados en spray nasal la absorción sistémica es mínima y son seguros para uso continuado bajo supervisión. Empiezan a hacer efecto a los 3-5 días, así que conviene no esperar al pico de síntomas para empezar.

Inmunoterapia: la única solución a largo plazo Si llevas años con alergia y los tratamientos sintomáticos ya no son suficientes, la vacuna antialérgica (inmunoterapia) es la única opción que trata la causa, no solo los síntomas. Requiere diagnóstico alergológico previo, pero sus resultados a largo plazo son muy buenos.

 

Hábitos que marcan la diferencia

  • Consulta los niveles de polen diarios (la SEAIC publica mapas actualizados).
  • Ventila la casa a primera hora de la mañana o por la noche, cuando la concentración de polen es menor.
  • Si has salido al exterior en días de alto índice polínico, date una ducha al llegar a casa y cambia la ropa.
  • Evita tender la ropa al aire libre en días de mucho viento.
  • En el coche, usa el modo de recirculación de aire y filtra con regularidad el filtro de habitáculo.

 

Cuándo ir más allá del tratamiento farmacéutico

Si los antihistamínicos ya no controlan tus síntomas, si tienes tos persistente o notas que te cuesta respirar, o si la alergia está afectando seriamente tu sueño y tu rendimiento diario, es el momento de ir al alergólogo. Un estudio de sensibilización (pruebas cutáneas o analítica específica) permite saber exactamente a qué eres alérgico/a y diseñar un tratamiento personalizado.

 

En Farmacia Merinero te ayudamos a pasar la primavera mejor

No todas las alergias son iguales y no todos los tratamientos funcionan igual en cada persona. En Farmacia Merinero valoramos tus síntomas, te recomendamos la combinación más adecuada y hacemos seguimiento de cómo evolucionas.

Consulta sin cita. Porque la primavera debería disfrutarse, no sufrirse.