Con la llegada de abril, el invierno se despide y el sol empieza a asomar más a menudo. 🌞
Pero también llegan los contrastes de temperatura, el viento, el polen y los primeros rayos intensos del año. Todo eso hace que tu piel, igual que tú, necesite ajustar su ritmo.
En Farmacia Merinero siempre decimos que la primavera no es solo para cambiar de armario… también es el momento perfecto para cambiar de rutina facial.
1️⃣ Limpieza más fresca, misma constancia
Durante el invierno solemos usar texturas más ricas y nutritivas. En primavera, la piel agradece limpiadores más suaves, que eliminen el exceso de grasa o polen sin resecar.
Busca fórmulas con agua micelar o geles sin jabón si tu piel es sensible.
🔹 Consejo Merinero: limpia tu rostro mañana y noche, incluso aunque no te maquilles. En primavera hay más partículas en el aire (polvo, polen, contaminación) que alteran la barrera cutánea.
2️⃣ Exfolia, pero sin irritar
La exfoliación ayuda a renovar la piel y recuperar el brillo natural, sobre todo tras el invierno. Pero cuidado con hacerlo en exceso: dos veces por semana es suficiente.
Opta por exfoliantes enzimáticos o con ácidos suaves (como el láctico o mandélico) en lugar de productos con gránulos agresivos.
3️⃣ Fotoprotección diaria, sin excusas
Abril es el mes en el que empezamos a exponernos más al sol sin darnos cuenta: un paseo, una terraza, el coche…
Por eso, tu protector solar debe pasar a ser el último paso de tu rutina cada mañana.
Elige texturas cómodas (fluido o toque seco) y no te olvides del cuello, escote y manos.
🔹 Consejo Merinero: si usas tratamientos con ácidos, retinol o vitamina C, la protección solar es aún más importante.
4️⃣ Refuerza desde dentro
El equilibrio empieza también por dentro. Ingredientes como el colágeno, el zinc o los antioxidantes (vitamina C y E) ayudan a mantener la firmeza y elasticidad de la piel.
En primavera, una pauta corta de nutricosmética puede darte ese refuerzo que la piel necesita para “despertar”.
5️⃣ Cuando la piel se rebela (y no sabes por qué)
Con los cambios de estación son habituales los brotes de dermatitis, granitos o rojeces. El polen, la radiación solar o incluso los cambios hormonales pueden alterar la barrera cutánea.
En esos casos, menos es más: productos calmantes, sin perfume y siempre testados dermatológicamente.
🔹 Consejo Merinero: tenemos líneas específicas para piel sensible y protocolos antirrojeces que podemos personalizarte según tu tipo de piel y estación.
💚 En Farmacia Merinero defendemos una rutina sencilla, constante y adaptada a cada momento del año.
La primavera es el momento de renovar la piel desde el equilibrio: ligera, luminosa y bien cuidada.

